Revisión de Suunto Spartan, prueba el reloj deportivo para deportistas

Revisión de Suunto Spartan, prueba el reloj deportivo para deportistas

El nuevo Suunto Spartan, cuya llegada al mercado italiano anunciamos el pasado verano, representa un modelo importante en el mercado de los smartwatches pensados ​​para el deporte (o sportwatch como quieren los últimos gritos de marketing): diseño minimalista, construcción robusta, GPS y sistema en la nube para el análisis de los datos recogidos por los sensores extremadamente detallados, lo sitúan como uno de los modelos líderes de todo el sector.

Pero este dispositivo también puede ser una opción para quienes desean un reloj inteligente que se destaque para usar tanto durante el maratón como en la oficina o en la playa con amigos.

Por supuesto, el coste es importante, pero es un modelo que, en términos de calidad, supera con creces a los smartwatches normales más habituales y para determinados tipos de uso es una elección casi obligada.

Suunto Spartan, la prueba de pulso

Fuera de la caja, el Spartan se presenta de manera austera: el modelo que probamos, Suunto Spartan Ultra, viene con el reloj deportivo y el monitor de frecuencia cardíaca, para usar durante la actividad, ya que el reloj no tiene el sensor de frecuencia cardíaca en el parte interna.

Hicimos la instalación del reloj desde Mac, conectando el terminal a la computadora con el cable (con macOS Sierra, el mismo cable también se usa para recargar) y usando el software descargable del sitio.

En esta coyuntura basta con seguir las instrucciones de la App, la cual tiene una buena interfaz: en nuestro caso fue necesario repetir algunos pasos para realizar todo el procedimiento, pero una vez realizada la primera sincronización el terminal ya no tuvo problemas, así como el cambiar a la aplicación para iPhone y Android, lo cual fue bastante natural.

En la muñeca, el Spartan se impone al espectador, marcado por una caja de metal que parece austera y minimalista, típica de un look deportivo y agresivo. El tamaño es significativo y ayuda a que el dispositivo sea muy… visible. Llevábamos todo el día Spartan, a veces incluso para dormir, y a pesar de la forma, al cabo de un rato nos estrechamos la mano: sin duda lo notaron amigos y compañeros, que nos pidieron orientación e información.

Evidentemente, la interfaz está pensada para quienes realizan actividades, desde deportes hasta libertad de movimiento, porque todas las interacciones están pensadas para que se realicen de forma rápida e incluso en posiciones difíciles.

La duración de la batería es muy buena: la documentación habla de ocho horas continuas con el GPS encendido, mientras que normalmente se usa como un simple reloj inteligente tarda casi una semana, incluso más si se usa moderadamente.

Este resultado se obtiene con un uso particular de la pantalla, que tiene dos estados: encendido, en el que están todos los datos activos, con un brillo inconfundible (y si está en actividad incluso con GPS activo) y apagado, en el que solo el datos esenciales como la hora, con brillo reducido.

Concretamente, el proceso funciona, la batería está optimizada y el hecho de no tener el problema de tener que cargar el Spartan todas las noches es una buena sensación: lamentablemente la fase de transición no es inmediata y en ocasiones se tarda unos momentos antes de pasar a la fase de ahorro. al de visualización completa (con una revolución complaciente de lo que se muestra en la pantalla); el tiempo del paso de un estado a otro, aunque no dramático en términos de segundos de espera, es claramente perceptible. Un pequeño precio a pagar por tener una batería de tan larga duración: sin embargo, subrayamos que esta transición de los dos estados ocurre solo durante el uso casual, mientras que durante una actividad deportiva el reloj siempre muestra la pantalla activa al 100%.

La personalización de la pantalla, que ofrece algunos diales, al igual que las diferentes opciones del reloj, se realiza directamente: los movimientos verticales y horizontales te permiten cambiar entre los menús, pero también puedes ayudar con los botones laterales: también hay atajos, como Por ejemplo, si mantiene presionada la tecla central durante un segundo, se abre el comando de personalización directamente (sin tener que pasar por el módulo de opciones).

La gestión de los menús es buena pero no perfecta: los elementos son muchos y quizás no estaría de más una simplificación, así como una mayor afinidad con la App móvil, para poder delegar algunas actividades a esta, para simplificar el control en la muñeca.